A nadie le resulta fácil empacar y dejar atrás todo lo que le resulta familiar,   con un sin fin de recuerdos y vivencias para enfrentar un entorno nuevo. Pero es especialmente difícil cuando esto ocurre en una época de tu vida donde hay muchos cambios emocionales y personales. Tómalo con calma, como bien dice el refrán: casa nueva, vida nueva. Ya sea que vayas solo, en pareja o en familia, mudarse implica el inicio de un nuevo proyecto, que incluye un cambio de ambiente, de localidad y de lugares para realizar las actividades cotidianas.
¿Por qué me siento triste?
Los expertos consideran que las mudanzas son uno de los momentos más estresantes en nuestras vidas. Tener que dejar viejos vecinos, lugares familiares y actividades genera ansiedad en todas las personas involucradas en el período pre- mudanza; Es una realidad que es mucho trabajo empacar y preparar, para después tener que desempacar e instalarse en el nuevo hogar.
Las razones por las cuales las personas se mudan pueden ser favorables o desfavorables y de cualquier forma el hecho de atravesar el proceso de una compra venta aumenta el nivel de estrés. La mudanza toma tiempo de planificación, preparación y empaque, que es posible que hasta tú mismo estés demasiado ocupado y preocupado para darte cuenta de que estos cambios te están afectando. También es posible que pienses que no eres feliz. Por lo tanto, debes hablar de esto con amigas y amigos cercanos, familiares y vecinos que te ofrezcan apoyo para hacerlo rápido y lo más práctico posible. Habla abiertamente con todos de lo que te está afectando y sobre cuáles son tus miedos.
Te ayudará saber que los problemas relacionados con la mudanza siempre son temporales. Las personas por lo general se sienten mejor una vez que se establecen en el nuevo lugar.

¿Qué esperar?
Aún si las razones para mudarse son buenas, como obtener un mejor trabajo, hacer una mejor inversión o cambiar a una zona que te acomoda a tu nuevo plan de vida y tú te sientes contento con tu decisión, no es una mala idea estar preparado para ciertos cambios inesperados. Es fácil dejarse llevar por el entusiasmo y creer que todo va a ser perfecto.
Hacer una lista de las cosas positivas y negativas antes de mudarse y un check list de cosas por hacer puede ayudar a mantener las expectativas realistas y el control de los avances.

Ver el lado positivo
Si bien no existe una manera de eliminar la ansiedad del cambio de casa, hay muchas cosas que puedes hacer para que este proceso sea más llevadero. Antes de que comiences a empacar, puedes comenzar a familiarizarte con tu nuevo hogar. Internet puede darte mucha información sobre la nuevas opciones que tienes. Hoy tienes la ventaja de tener toda la información a un click de distancia, ¡manos a la obra!.
En cuanto más ocupado estés, más sentirás que es parte de tu experiencia, los tratos de bienes raíces pueden abrumarte cuando necesitas ser un comprador y un vendedor a la misma vez. Puede ser difícil determinar la forma de tiempo de la operación por lo que acabando de vender tu casa deberás ser capaz de pasar a una nueva sin un espacio de tiempo en el que termines sin un lugar donde vivir. Asegurar la financiación también puede ser difícil si necesitas el dinero de la venta de una casa para financiar la compra de otra.

Afortunadamente, con algunos sencillos consejos, no es tan difícil de comprar una casa y vender otra.
1) Pon tu casa en venta. Esto por lo general debe ser el primer paso, ya que tendrás que saber que puedes vender tu casa antes de comprar una nueva. De lo contrario, puedes quedar atrapado con dos pagos de hipoteca, que pueden causar serios problemas financieros para la mayoría de las familias. Ya con una oferta en mano tienes libertad de acción, siguiente paso: encontrar varias buenas opciones.
2) Con ayuda de tus asesores inmobiliarios, amigos y familiares comienza la aventura de buscar una nueva casa e investiga opciones de alojamiento temporal eso puede reducir el estrés. En caso de que el tiempo no funcione, es posible que necesites saber a dónde te puedes mudar de forma temporal después de que tu casa se venda mientras compras tu nuevo hogar si no te quieres sentir presionado . Busca apartamentos que ofrezcan alquiler de mes a mes o considera si puedes quedarte con un familiar o un amigo y rentar una bodega si terminas teniendo un hueco de tiempo.

3) Si encuentras una casa que desees comprar, puedes hacer una oferta en esa casa. En un mercado de compradores, por ejemplo, puede que tengas que aceptar los términos de un comprador y vender tu casa cuando se haga la oferta. Asimismo, en un mercado de vendedores, donde hay una gran demanda de casas, puede ser un poco más difícil conseguir que el vendedor acepte una oferta con demasiados requerimientos, pero todo es negociable!, nunca está de más preguntar. Puedes establecer el período de contingencia de hasta 30 días, 60 días o hasta 90 días, lo que te dará tiempo para comprar o vender tu casa.

4) Trata de coordinar las fechas de cierre. Cuando hagas una oferta por una casa o vendas la tuya, recibirás una fecha límite en la que se realiza la operación. Entonces, cuando tomes el siguiente paso -la compra o la venta, lo que no hiciste primero- trata de conseguir que la otra parte del acuerdo tenga la misma fecha de cierre que la de tu casa original. Es posible que tengas que hacer algunas pequeñas concesiones, por lo que es mejor evaluar si vale la pena. Por ejemplo, el comprador puede acordar una fecha de cierre posterior para tu casa si tiene que esperar para mudarse a tu nueva casa, pero puede pedir una pequeña reducción en el precio. Si te costaría cierta cantidad mudarte a una vivienda temporal, puede valer la pena aceptar la pequeña reducción. Algunos compradores también estarán dispuestos a rentar tu propia casa por un tiempo limitado, mientras esperas a que tu nueva casa esté lista, y nunca está de más preguntar.

Empacar
En cuanto sepas que tienes que mudarte, comienza a prepararte haciendo lo siguiente:
• Clasificar la ropa y regalar la que no necesitas
• Empacar las cosas que vas a llevarte, pero que no vas a necesitar hasta después de que te hayas mudado
• Haz todo lo que tengas que hacer con tiempo, de manera que no te veas abrumado durante los últimos días
• Limpia tu habitación o cualquier otra área que te pertenezca para que el empaque te resulte más fácil
• Etiqueta las cajas de manera que puedas identificar todo con facilidad al llegar a tu nueva casa

Mantenerse en contacto
Uno de los grandes temores al mudarse es perder viejos amigos. Nunca es fácil decir adiós; pero no significa adiós para siempre! Ánimo! A conseguir sueños!