La atención a las mascotas es importante durante la mudanza porque también sienten estrés, y este podría llegar a ser peor que el nuestro.

A continuación, dejamos una lista con los cuidados necesarios:

  • Debes de transmitirle calma y seguridad: como son muy sensitivos, se guían por lo que nosotros trasmitimos, tienden a hacer suyas nuestras emociones, por lo tanto, dale un poco de calma cuando trates con él.
  • Dale comodidad y seguridad en el viaje: a la hora de realizar el cambio, nuestro amigo debe de ir cómodo, tener ventilación y, lo más importante, debe poder vernos para que cuente con la seguridad de que ahí estamos.
  • No laves sus cosas antes del cambio: el olor de sus pertenencias va a ayudar a tu mascota a adaptarse al nuevo hogar de manera más fácil.
  • Recrea su antiguo ambiente: para que el proceso de adaptación sea exitoso, recrea el ambiente en el que se desenvolvía en el antiguo hogar. Si lo quieres cambiar, lo más conveniente es darle unos meses con la recreación, para que el cambio no sea tan duro.
  • Permite que explore el nuevo ambiente: los animales son muy curiosos y al llegar a un nuevo lugar, querrán explorarlo. Es importante que los dejes explorar, y que las primeras veces los acompañes para checar su comportamiento y para que sientan compañía.
  • No dejes que se aburra: es importante mantener la rutina durante el cambio de casa. Sácalo a pasear, dedícale un rato para jugar y distráelo para que no esté inmerso en el estrés del cambio de casa.
  • No lo dejes solo: al estar en un ambiente nuevo y desconocido es importante acompañarlo para que su estrés no aumente.
  • Si tu mascota es sociable, llévale a sus amigos o conocidos, es decir, personas con las que hayas visto que se desenvuelva positivamente.
  • Es importante que estés atento a su personalidad y a su cuerpo: debes de observar durante el primer año de traslado si presenta cambios en su personalidad (su manera de comer, de desenvolverse con nosotros y con su entorno, su manera de jugar, su cambio de energía, …). De igual forma pon atención a comportamientos inusuales como si se rasca más de lo normal, si vomita, si tiene diarrea, si se daña a sí mismo o, en el caso de las aves, si pierde plumaje.
  • Si el estrés permanece, actúa de inmediato: si tu mascota está en un constante estado de alerta, puede aumentar su ritmo cardiaco y su consumo de energía. Podría volverse débil y sus defensas podrían llegar a disminuir de manera drástica y se podría contagiar de una enfermedad grave.
  • Para complementar, sería bueno tener un collar con localizador. Si tienes un gato, es común que salga a explorar, y podría no recordar el camino a casa. De igual forma puede llegar a ocurrir que nuestro amigo escape por un simple descuido, como dejar la puerta abierta.