
Convertirte en inquilino en México implica derechos y obligaciones que vale la pena tener claros. Ya sea que estés comenzando un contrato de alquiler o lleves tiempo en una vivienda rentada, es fundamental saber cómo defender tus derechos y protegerte para evitar malentendidos con tu arrendador.
En México, los derechos de los inquilinos están protegidos principalmente por el Código Civil de cada estado. Estos son los principales a los que debes prestar atención al rentar una vivienda.
A través del contrato de arrendamiento tanto arrendatario como arrendador se protegen de cualquier problema que pueda surgir durante la renta.
El inquilino tiene derecho a exigir un contrato por escrito que estipule claramente las condiciones del alquiler. Estas pueden ser el monto de la renta, la duración de la renta, el incremento anual, el estado del inmueble e incluso si aceptan mascotas.
De acuerdo con el Código de Procedimientos Civiles para la Ciudad de México, el contrato es una de las evidencias fundamentales para la presentación de un caso ante un juez.
En caso de firmar en CDMX el contrato debe estar en el registro digital de Contratos de Arrendamiento.
El inquilino en México tiene derecho a:
1.- Uso tranquilo. Disfrutar de la vivienda sin ser molestado y usar la vivienda durante todo el tiempo del contrato siempre que cumpla con sus obligaciones, como el pago puntual de la renta y el uso legal de la propiedad.
2.- Vivienda habitable. Recibir el inmueble en buenas condiciones. El propietario debe entregar la vivienda en perfectas condiciones de habitabilidad, higiene, seguridad y funcionalidad. El propietario deberá realizar las reparaciones necesarias en caso de arreglos de mantenimiento que no sean responsabilidad del inquilino.
3.– Incremento anual. Es su derecho ser notificado de cualquier aumento en el alquiler mismo que se debe estipular en el contrato y debe cumplir con lo establecido por la ley.
4.- Recuperar su depósito. Al término del contrato, el inquilino tiene derecho a que le devuelvan el depósito del alquiler siempre y cuando haya cumplido con todas las condiciones, como devolver el inmueble en el mismo estado en que lo recibió.
5.-Un inquilino en México no puede ser desalojado sin una orden judicial, incluso si deja de pagar la renta. Tiene derecho a denunciar al dueño por allanamiento o en su caso despojo. Para recuperar la posesión de un inmueble el propietario debe seguir un proceso legal para solicitar el desalojo. También, el artículo 60 de la Ley de Derechos Humanos establece que un inquilino no puede ser desalojado a la fuerza aunque no cuente con un contrato escrito.
6.- No pagará. El inquilino tiene derecho a No pagar la renta si no se puede usar la vivienda, o bien por caso fortuito y causas de fuerza mayor. También tiene derecho a pedir una reducción parcial de la renta si solo se puede usar parcialmente la vivienda.
7.– Espacios seguros. Los espacios destinados a vivienda deben ser seguros y aptos para dichos fines. En consecuencia, es deber del arrendador el conservar el bien inmueble en buen estado, realizar el mantenimiento necesario (causado por el tiempo, no así por el uso) y no estorbar en el uso del bien arrendado.
En caso de que el arrendatario sufra algún percance ocasionado por negligencias del arrendador, este último debe responder de acuerdo con lo dictado por un juez.
8.- Vigencia. Si el propietario, por cualquier razón, decide vender o traspasar la propiedad, tiene derecho de adquisición preferente o derecho de tanto, si no lo adquiriese, el contrato sigue siendo vigente hasta su culminación. Es decir, se debe pagar al nuevo propietario el monto mensual acordado. En caso de dar rentas por adelantado se recomienda solicitar un comprobante expreso en el contrato de arrendamiento. De lo contrario, estará obligado a pagar al nuevo dueño.
En cambio, si el inmueble es expropiado por la nación, el contrato va a ser rescindido. La nación, por su parte, está obligada a indemnizar al arrendatario en caso necesario.
En el supuesto del fallecimiento del arrendador, el contrato de arrendamiento no se rescinde; a reserva de un convenio previo con el arrendatario. La persona que hereda o el albacea del bien deben asegurar la correcta culminación del contrato.
9.- Instancias. Si los derechos de alguna de las partes no se están haciendo valer, es posible acudir a una instancia legal. Puede ser la Procuraduría General del Consumidor o bien, el Juzgado de lo Civil. Se recomienda antes de rentar contratar una póliza de servicios jurídicos pre pagados o bien hacerlo en por su cuenta en conjunto con un abogado.
En la mayor parte de los casos se realiza una audiencia amistosa para llegar a un acuerdo. De lo contrario, se pueden tomar medidas que aseguren la protección de los derechos de ambas partes. Es importante recordar que sin importar si eres arrendatario o arrendador, la ley contempla derechos y obligaciones para ambos.
En cuanto a las obligaciones del inquilino, se incluyen:
- Pagar la renta y mantenimiento si aplica, en tiempo y forma
- Respetar el uso para el que fue concedido y condiciones.
- No cometer actos ilícitos dentro del inmueble.
- Responder por los daños causados por él mismo, sus familiares o visitas
- Conservar y devolver la vivienda en el estado que fue entregado
- Hacer las reparaciones por afectaciones por su propio uso o por las mascotas, de acuerdo con el dueño antes de la entrega al concluir el arrendamiento.

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